Hola a todos,
Ya sé que me he dejado una segunda parte del articulo de restauraciones parciales como las carillas, pero hoy quiero escribir sobre algo que me alucina. La percepción del por qué se cobra lo que se cobra en odontología, hace ya mucho tiempo que escribí una entrada al respecto llamada "Por qué la odontología es cara". Desde luego equivoqué los terminos, debería haber utilizado la palabra costosa. Pero vivimos tiempos oscuros, tiempos en que vivimos una guerra de precios. Y esto me empieza a tocar la moral.
El título de este blog se deriva de la "Cocina sin chorradas" de David De Jorge. ¡Qué grande eres Robin Food! La Odontología sin chorradas es un blog que trata de acercar la odontología al público en general, sin tecnicismos innecesarios. Pero tambien es una crítica a la odontología que trata de adornarse innecesariamente. Los tratamientos de la más alta calidad no necesitan arreglarse ni ponerles nombres pomposos. Propongo información sencilla para quien va al dentista o para otros colegas.
miércoles, 7 de mayo de 2014
martes, 25 de marzo de 2014
Carillas y otras restauraciones parciales, o por qué cuanto más diente mejor. Parte 1.
Hola a todos,
La verdad es que esta vez me he pasado un buen tiempo sin escribir. Pero es que estaba seco, no sabía que contar. Hasta que me he dado cuenta de que ya que estamos en la senda de la odontología conservadora, de la odontología que trata de respetar el diente os tengo que escribir sobre las carillas y otras restauraciones parciales (que no recubren todo el diente) que están por fín más en boga que hace unos años.
La verdad es que aprovecho que estoy enfermo hoy para sacar algo de tiempo y poder poner al día mi blog. Y soltar mis opiniones, siempre son opiniones y nunca he querido que fueran algo más, sobre odontología.
La verdad es que esta vez me he pasado un buen tiempo sin escribir. Pero es que estaba seco, no sabía que contar. Hasta que me he dado cuenta de que ya que estamos en la senda de la odontología conservadora, de la odontología que trata de respetar el diente os tengo que escribir sobre las carillas y otras restauraciones parciales (que no recubren todo el diente) que están por fín más en boga que hace unos años.
La verdad es que aprovecho que estoy enfermo hoy para sacar algo de tiempo y poder poner al día mi blog. Y soltar mis opiniones, siempre son opiniones y nunca he querido que fueran algo más, sobre odontología.
martes, 29 de octubre de 2013
Mantener dientes en la boca, porque para eso hay dentistas, ¿no?
Hola a todos,
Hoy estaba hablando con un buen amigo de Barcelona y hemos hablado de cómo la Odontología actual va poco a poco volviendo a algo lógico, ¡a salvar dientes!
Lo curioso es que muchos todavía no se han dado por enterados. Pacientes y dentistas siguen despreciando dientes y pensando que la mejor solución son siempre los implantes. En ocasiones, cuando los dientes no están o están en muy mal estado lo son. Pero cuando queda suficiente estructura dental sana y/o el soporte óseo del diente es suficiente para mantener ese diente en la boca se debe tratar el diente, ya que es mejor que el mejor implante.
Por eso hoy quiero escribir sobre lo que es para mí el pilar que debería sujetar toda práctica odontológica en las clínicas dentales y el cuidado bucodental de cualquier persona:
La "Odontología Conservadora" (mi versión, no oficial por supuesto).
Para mí, la odontología conservadora englobaría todos los tratamientos encaminados a mantener los dientes en la boca excepto los tratamientos quirúrgicos de tipo periodontal (tratamientos de encías para hablar de modo sencillo). Aunque la periodoncia tiene ese mismo objetivo, mantener los dientes en la boca y mejorar la salud de los tejidos que rodean al diente.
Hoy estaba hablando con un buen amigo de Barcelona y hemos hablado de cómo la Odontología actual va poco a poco volviendo a algo lógico, ¡a salvar dientes!
Lo curioso es que muchos todavía no se han dado por enterados. Pacientes y dentistas siguen despreciando dientes y pensando que la mejor solución son siempre los implantes. En ocasiones, cuando los dientes no están o están en muy mal estado lo son. Pero cuando queda suficiente estructura dental sana y/o el soporte óseo del diente es suficiente para mantener ese diente en la boca se debe tratar el diente, ya que es mejor que el mejor implante.
Por eso hoy quiero escribir sobre lo que es para mí el pilar que debería sujetar toda práctica odontológica en las clínicas dentales y el cuidado bucodental de cualquier persona:
La "Odontología Conservadora" (mi versión, no oficial por supuesto).
Para mí, la odontología conservadora englobaría todos los tratamientos encaminados a mantener los dientes en la boca excepto los tratamientos quirúrgicos de tipo periodontal (tratamientos de encías para hablar de modo sencillo). Aunque la periodoncia tiene ese mismo objetivo, mantener los dientes en la boca y mejorar la salud de los tejidos que rodean al diente.
lunes, 21 de octubre de 2013
Tiempo, tiempo, tiempo... Lo poco que se aprecia el tiempo de los demás.
Hola a todos,
¿Alguna vez habeis mirado la factura de la última revisión del coche? ¿Habeis visto la factura del pintor de vuestra casa, negocio, etc? ¿Habeis visto el capítulo de las horas invertidas en la tarea? Pues si no lo habeis hecho es por dos posibles razones, o sois tan ricos que os da lo mismo lo que pagais por los servicios de los que hablo o por el contrario estais tan apretados que ya no podeis pasar la revisión del coche, o no tenéis, y que os pinten la casa es bastante improbable y preferís pintarla vosotros mismos.
Pero lo curioso es que los dentistas no cobran su tiempo, cobran por un tratamiento completo. Uno puede llegar a pensar que el precio del tratamiento incluye el tiempo. Pero curiosamente, la mayoría de dentistas cobran por el acto y no por su tiempo. Incluso muchos ortodoncistas cuando el tratamiento se alarga más allá de la estimación no cobran más por las visitas que seguirá teniendo que realizar el paciente hasta terminar debidamente el tratamiento.
El tiempo es el activo más importante de nuestra vida, no se puede comprar, no se puede guardar, no se puede recuperar y sólo podemos emplearlo racionalmente.
¿Alguna vez habeis mirado la factura de la última revisión del coche? ¿Habeis visto la factura del pintor de vuestra casa, negocio, etc? ¿Habeis visto el capítulo de las horas invertidas en la tarea? Pues si no lo habeis hecho es por dos posibles razones, o sois tan ricos que os da lo mismo lo que pagais por los servicios de los que hablo o por el contrario estais tan apretados que ya no podeis pasar la revisión del coche, o no tenéis, y que os pinten la casa es bastante improbable y preferís pintarla vosotros mismos.
Pero lo curioso es que los dentistas no cobran su tiempo, cobran por un tratamiento completo. Uno puede llegar a pensar que el precio del tratamiento incluye el tiempo. Pero curiosamente, la mayoría de dentistas cobran por el acto y no por su tiempo. Incluso muchos ortodoncistas cuando el tratamiento se alarga más allá de la estimación no cobran más por las visitas que seguirá teniendo que realizar el paciente hasta terminar debidamente el tratamiento.
El tiempo es el activo más importante de nuestra vida, no se puede comprar, no se puede guardar, no se puede recuperar y sólo podemos emplearlo racionalmente.
martes, 1 de octubre de 2013
Pasar miedo vs quedarse dormido en el dentista.
Hola a todos,
He vuelto con fuerzas renovadas de las vacaciones de verano. La verdad es que me costó un poco arrancar y he conocido lo que es la "depresión post-vacacional" este año. Pero ya hemos cogido ritmo y entre que la consulta va tomando su habitual velocidad de crucero, la actividad de la comisión científica del Colegio de Dentistas de Bizkaia se ha retomado y estamos a punto de irnos al primer congreso del curso 2013-2014 en Oviedo... Pues eso, que ya hay que hacer una entrada a este, mi blog dental de la "Odontología sin Chorradas". Además ayer he visto cómo David de Jorge ha comenzado su temporada de Robin Food y yo no podía ser menos.
Hoy voy a escribir sobre algo que he comentado con un paciente que además lee mis diatribas sobre la profesión dental. El tema es el siguiente: él se queda dormido en el sillón dental, lo cual es genial porque trabajo muy tranquilo. Muchos pacientes se quedan dormidos en mi consulta, y no en la sala de espera, si no en el sillón dental en sí. De hecho son muchos más de los que te dicen nada más entrar al gabinete: ¡Te odio! ¡No me gusta ir al dentista! y demás lindezas que no me hacen mucha gracia.
Sobre los pacientes que acuden tranquilos y relajados al dentista no tengo gran cosa que comentar más que darles las gracias. Gracias por tomarse las cosas como lo que son, por estar tranquilos e incluso dormirse en situaciones tan curiosas como la colocación de un implante en el que no se realizó más que la común anestesia local (es cierto, ¡de verdad!). Entiendo perfectamente que ir al dentista no suele ser un trago de buen gusto, que supone pequeñas molestias por lo general y que algunos post-operatorios no son un camino de rosas. Es cierto y me hago cargo. Pero tampoco es tan horroroso, doloroso, insoportable y temible.
Es sobre aquellos que tienen miedo y reaccionan mal en sus visitas al dentista sobre los que voy a escribir.
He vuelto con fuerzas renovadas de las vacaciones de verano. La verdad es que me costó un poco arrancar y he conocido lo que es la "depresión post-vacacional" este año. Pero ya hemos cogido ritmo y entre que la consulta va tomando su habitual velocidad de crucero, la actividad de la comisión científica del Colegio de Dentistas de Bizkaia se ha retomado y estamos a punto de irnos al primer congreso del curso 2013-2014 en Oviedo... Pues eso, que ya hay que hacer una entrada a este, mi blog dental de la "Odontología sin Chorradas". Además ayer he visto cómo David de Jorge ha comenzado su temporada de Robin Food y yo no podía ser menos.
Hoy voy a escribir sobre algo que he comentado con un paciente que además lee mis diatribas sobre la profesión dental. El tema es el siguiente: él se queda dormido en el sillón dental, lo cual es genial porque trabajo muy tranquilo. Muchos pacientes se quedan dormidos en mi consulta, y no en la sala de espera, si no en el sillón dental en sí. De hecho son muchos más de los que te dicen nada más entrar al gabinete: ¡Te odio! ¡No me gusta ir al dentista! y demás lindezas que no me hacen mucha gracia.
Sobre los pacientes que acuden tranquilos y relajados al dentista no tengo gran cosa que comentar más que darles las gracias. Gracias por tomarse las cosas como lo que son, por estar tranquilos e incluso dormirse en situaciones tan curiosas como la colocación de un implante en el que no se realizó más que la común anestesia local (es cierto, ¡de verdad!). Entiendo perfectamente que ir al dentista no suele ser un trago de buen gusto, que supone pequeñas molestias por lo general y que algunos post-operatorios no son un camino de rosas. Es cierto y me hago cargo. Pero tampoco es tan horroroso, doloroso, insoportable y temible.
Es sobre aquellos que tienen miedo y reaccionan mal en sus visitas al dentista sobre los que voy a escribir.
martes, 2 de julio de 2013
¡Se me ha caído un implante!
Doctor, ¡se me ha caído un implante!
Si un dentista que realiza tratamientos de implantología dental no ha recibido una llamada así en su vida, es que no coloca suficientes implantes. Hay veces que de hecho ni siquiera tiene que ver con realizar o no el acto de colocar implantes como ya vereis.
Es curioso que con la cantidad de implantes dentales que se han colocado hasta la fecha en el mundo, todavía muchos pacientes no tengan idea del aspecto que tiene un implante dental y que cuando "algo metálico" sale de su boca automáticamente piensen que es un implante.
Si un dentista que realiza tratamientos de implantología dental no ha recibido una llamada así en su vida, es que no coloca suficientes implantes. Hay veces que de hecho ni siquiera tiene que ver con realizar o no el acto de colocar implantes como ya vereis.
Es curioso que con la cantidad de implantes dentales que se han colocado hasta la fecha en el mundo, todavía muchos pacientes no tengan idea del aspecto que tiene un implante dental y que cuando "algo metálico" sale de su boca automáticamente piensen que es un implante.
martes, 14 de mayo de 2013
Mi dentista se va de viaje... Conferencias, congresos y mucho trabajo.
Hola a todos,
He estado otra vez mucho tiempo sin escribir nada en este pequeño blog de divulgación odontológica. La verdad es que han sido 5 meses desde la última entrada, pero es que a mí me han parecido 3 semanas. Desde mi última entrada he tenido una dura temporada de cursos y conferencias que he impartido, cursos de los que he sido responsable para el Colegio de Dentistas de Bizkaia y congresos a los que he ido. Hemos organizado un curso de 3 días junto a mi amigo August Bruguera, dado 3 conferencias en distintos sitios de Madrid, en Bilbao y en Brasil, estado en 3 cursos del colegio de Dentistas de Bizkaia de los que me había encargado y atendido cursos para dentistas y técnicos en Barcelona. Como uno de encerado en Barcelona con Tininha Gomes de Brasil de una semana o uno de cerámicas de Jungo Endo de Japón, un auténtico genio. Y además un congreso en Brasil. Vamos, ¡que no paramos!
Hace menos de una semana un colega de profesión de Madrid, donde iba a dar comienzo una conferencia mía sobre alargamientos coronarios (no tiene que ver nada con las coronarias del corazón, por si algún profano se lo pregunta; si no que es un modo de aumentar el tamaño de los dientes) me dijo que seguía mi blog. Me hizo mucha ilusión la verdad. Así que me propuse ponerme a la tarea de escribir una nueva entrada en el blog.
He estado otra vez mucho tiempo sin escribir nada en este pequeño blog de divulgación odontológica. La verdad es que han sido 5 meses desde la última entrada, pero es que a mí me han parecido 3 semanas. Desde mi última entrada he tenido una dura temporada de cursos y conferencias que he impartido, cursos de los que he sido responsable para el Colegio de Dentistas de Bizkaia y congresos a los que he ido. Hemos organizado un curso de 3 días junto a mi amigo August Bruguera, dado 3 conferencias en distintos sitios de Madrid, en Bilbao y en Brasil, estado en 3 cursos del colegio de Dentistas de Bizkaia de los que me había encargado y atendido cursos para dentistas y técnicos en Barcelona. Como uno de encerado en Barcelona con Tininha Gomes de Brasil de una semana o uno de cerámicas de Jungo Endo de Japón, un auténtico genio. Y además un congreso en Brasil. Vamos, ¡que no paramos!
Hace menos de una semana un colega de profesión de Madrid, donde iba a dar comienzo una conferencia mía sobre alargamientos coronarios (no tiene que ver nada con las coronarias del corazón, por si algún profano se lo pregunta; si no que es un modo de aumentar el tamaño de los dientes) me dijo que seguía mi blog. Me hizo mucha ilusión la verdad. Así que me propuse ponerme a la tarea de escribir una nueva entrada en el blog.
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